Durante el Gran Premio de Bahréin de 2008, Lewis Hamilton perdió bastantes posiciones hasta que finalmente se recuperó y se encontró delante a Fernando Alonso que rodaba más lento. Lewis Hamilton chocó con él embistiéndole por detrás, algo que calificó como “un incidente de la carrera” y que en un principio había sido tachado por los medios de comunicación británicos como realizado a propósito por Fernando Alonso, pero posteriormente se descubrió que Fernando Alonso no dejó de acelerar en ningún momento: