
No cabe ninguna duda de que la Fórmula 1 avanza cada año -otra cosa es si para bien o para mal- y cada año los pilotos se tienen que acostumbrar no sólo a los cambios del reglamento sino también a sus propios coches. Cuando se suman ambas ecuaciones, la mezcla puede ser bastante difíciil de dominar y así lo ha reflejado Lewis Hamilton.
De hecho, ha reconocido que los cambios producidos en su coche y en la reglamentación son más difíciles de dominar de lo que en un principio pensaba. En la actualidad todo el equipo McLaren está trabajando tan rápido como puede para daptarse a la nueva normativa y poder llevar al coche al máximo de sus prestaciones, al tiempo que asegura que “seguirán trabajando con pequeños tests para mejorar la experiencia“.