
Lo importante es que el éxito no se te suba a la cabeza y eso Lewis Hamilton, a sus 24 años, lo tiene bastante claro. Sólo hay que ver sus últimas declaraciones: “Analicé los errores que cometí el año pasado y, por ejemplo, en Montreal, el año pasado, cometí me equivoque en el semáforo del pit lane, en el que dejé a Raikkonen fuera de la carrera, por lo que ahora, cada vez que voy por el pit lane, siempre buscando el semáforo. Sólo tienes que aprender de las experiencias anteriores. Estoy seguro de que habrá algunas experiencias durante este año que llegarán por sorpresa, de modo que seguiré aprendiendo“.
Porque lo importante es eso, seguir aprendiendo de cada momento y aprovechar su juventud. Paralelamente, su vida está sufriendo multitud de cambios ya que ahora ya no vive en Woking sino en Ginebra, aunque pese a ello “no puedo caminar por todas partes sin ser reconocido. Ir al cine es fácil, mantenerme erguido y con sombrero, y la mayor parte del tiempo la gente no advierte mi presencia. Pero no voy a pie por la ciudad en cualquier país en el que me encuentre. Estuve en Estados Unidos durante un tiempo, y por ahí y nadie me reconoció, así que pude hacer una vida normal“.
Vía F1 Al día